¿Dónde están los Merkel y Schulz españoles?

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Ingemar Naeve, Presidente del Comité España 2030 del Círculo de Empresarios, publica este artículo en el diario Expansión. En él pide a PP y PSOE, que sigan el ejemplo del pacto de gobierno de la CDU y el SPD, en Alemania, por los intereses del Estado.

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¿Dónde están los Merkel y Schulz españoles?

Hay momentos cruciales en la historia que deciden el futuro de los países. No siempre son evidentes en “tiempo real” pero sí en el análisis posterior para explicar los éxitos y fracasos.

En mi opinión España, y Europa, se encuentran hoy en una encrucijada. Tenemos que reaccionar ante las nuevas circunstancias políticas, económicas y sociales determinadas por la globalización y la digitalización y también ante el viejo reto de la diversidad. Como país tenemos muchas ventajas competitivas que bien gestionadas nos llevaría a ser una de las primeras potencias en Occidente; pero si lo hacemos mal podríamos caer en cierta irrelevancia en el nuevo orden mundial que se vislumbra.

En cuanto a las ventajas competitivas, España tiene muchas, pero quisiera mencionar especialmente las siguientes:

El castellano es hablado por 500 millones de personas y es con mucha diferencia el segundo idioma occidental después del inglés. Deberíamos potenciar aún más los Institutos Cervantes siguiendo la estrategia de Alemania y Francia en sus esfuerzos de extender su influencia lingüística y cultural. España es un país muy atractivo para atraer una inmigración cualificada e inversión directa extranjera. Las multinacionales extranjeras con filiales en España no tienen ninguna dificultad en atraer talento de todo el mundo siendo nuestro país un destino preferente. También las relaciones con Latinoamérica facilitan una inmigración de personas con un lazo cultural que favorece la integración en la sociedad. La pirámide demográfica actual española necesita combinar la política migratoria a corto plazo con políticas de conciliación para elevar la muy alarmante tasa de fecundidad de 1,3 niños por mujer.

"Es inútil pensar que el 51% puede imponerse al 49% para crear un país mejor para todos" Clic para tuitear

La diversidad cultural, lingüística, geográfica y gastronómica, lejos de ser una debilidad es una ventaja muy grande siempre y cuando seamos capaces de gestionarla adecuadamente. Necesitamos un gran director para dirigir a tantos virtuosos que forman parte de “la gran orquesta de España” y tal vez nuestro problema es que no está claro en este momento quién podría ser. En mi opinión esta persona debería tener estas tres habilidades, entre otras: sentido de Estado, liderazgo y visión de largo plazo.

Sentido de Estado en este momento implica considerar los pactos entre diferentes partidos políticos como el producto más noble de una democracia avanzada. Es imposible acometer las reformas urgentes y necesarias para seguir mejorando la calidad de vida de todos los ciudadanos sin buscar amplias mayorías sociales y políticas. En este momento hay un triple empate político en España; entre la izquierda y la derecha, entre viejos y nuevos partidos y en algunas regiones entre separatistas y unionistas. En este escenario y teniendo en cuenta que las reformas necesarias llevarían muchas legislaturas para cumplir los objetivos marcados, es simplemente inútil seguir pensando que el 51% pueda imponerse al 49% para así crear un país mejor para todos.

Liderazgo significa entre otras cosas gran capacidad de comunicación en varios idiomas y empatía para poder comunicar, entusiasmar y convencer tanto dentro como fuera de España (sobre todo en los medios de habla inglesa). Las nuevas formas de comunicación requieren personas que consideren que una parte fundamental de su trabajo consiste en una constante y proactiva comunicación en todo tipo de canales tanto nacionales como internacionales.

"Es necesario buscar amplias mayorías políticas y sociales para hacer las reformas" Clic para tuitear

Una visión a largo plazo combinado con el coraje para definir un nuevo proyecto país que vuelva a movilizar y entusiasmar a una amplia mayoría social en toda España. Hay que inspirarse en la transición política de hace 40 años y llegar con un mensaje realista y esperanzador, especialmente para la gente joven que representa el futuro de cualquier país. En nuestro estudio Una España mejor para todos, proponemos pactos en los siguientes cuatro grandes ejes que marcarán el futuro de nuestro país: Educación para la presente y futura demanda del mercado laboral; Empleo de calidad basado en una formación adecuada para incrementar a la vez la productividad y los salarios; sostenibilidad del Estado de Bienestar basada en una corresponsabilidad de los ciudadanos tanto en la financiación como en el uso correcto de las prestaciones y la mejora de la calidad institucional incluyendo un protagonismo en la formulación del nuevo proyecto europeo.

Para terminar, quisiera hacer una reflexión basada en unas experiencias personales. Hace muchos años me dijo un jefe mío que “todos los problemas son problemas entre personas y la única persona que puedes cambiar con seguridad es a ti mismo”. En su experiencia cuando dos personas en la organización no eran capaces de llegar a un acuerdo, el problema de fondo era la enemistad o falta de “química” entre las dos. En ese momento no le entendí del todo, pero con los años y más experiencia he llegado a compartir su reflexión. Aplicando esta idea a la política actual diría que los dos grandes partidos durante demasiado tiempo –más de 20 años– han tenido poca voluntad de llegar a pactos (salvo en el muy importante tema del terrorismo y recientemente en la defensa de la unidad de España) que hubieran sido beneficiosos para la sociedad en su conjunto. Han preferido sistemáticamente pactar con los partidos nacionalistas en vez de entre ellos. Ahora vemos el resultado de esta política. Una de las razones creo que ha sido la mala relación personal entre sus líderes y sinceramente creo que España ha pagado un precio muy alto por ello. Nos podría servir de inspiración el reciente ejemplo de Alemania, donde por el bien de su país –sentido de Estado–, han sido capaces de pactar un Gobierno de coalición entre la canciller Merkel, representando la Unión Demócrata Cristiana, y el jefe de la oposición, Sr Schultz, del Partido Socialdemócrata.

¿Seríamos capaces de actuar de una forma similar en España? ¿Tenemos una Merkel y un Schulz?

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